A menudo me descubro en ese viaje de ida y vuelta que nos permite la memoria, un rastro de caracol en el bosque, luminoso y efímero que intenta reconstruir las frases exactas del poeta para no olvidar su voz. Para mi es inolvidable su manera de decir la vida. Este libro es pura nostalgia, un pretexto que encontramos los amigos para recordarlo y compartir con sus lectores el eco de ese grito ronco del hombre maduro, enamorado, lleno de preguntas. Son reflexiones que reuní hace ya quince años, cuando publicamos otro libro con otra historia. Sólo quiero decir: Jaime Sabines, "no podrás morir".
Carla Zarebska